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domingo, 9 de agosto de 2026

EL SR. BLANES, MARI TRINI I EL GALLO ROJO

Preludio. Paso por la zona de Fontana, antaño epicentro veraniego de la Playa de San Juan, y tropiezo

con un cartel anunciador: la música del cantautor alcoyano/mundial en directo. Sabor a nostalgia!

Con más de medio siglo de veraneo en la Playa San Juan (sí, la de las raciones de paella a 30 euros, como he leído hoy mismo) es difícil no tener un apartado memorístico especial para el Gallo Rojo, la sala de fiestas de El Campello que ha estado en boca de todos estos días. En la infancia/juventud, era lo más de lo más;

casi tanto como el aperitivo de sardinas y cocacola de la infancia en casa Ros, cuando estaba en la calle Virgen del Socorro, o la horchatita en Peret, que, como ahora, costaba un pico. En la lista también estaba el eventual viaje a Tabarca desde el puerto de Alicante. Eran otros tiempos, evidentemente.

    El Gallo Rojo anunciaba acontecimientos


casi cada día. Todas las grandes figuras de la época pasaban por la sala. Nosotros, todavía menores, conseguimos colarnos un día para ver de cerca a nuestra adorada Mari Trini. Todo un acontecimiento, que fue seguido de un paseo más bien largo, porque tuvimos que volver a casa, en la zona de Club del Mar, en el coche de San Fernando. En aquella época, nada de buses nocturnos ni, por supuesto, Tram... Éramos jóvenes y con la emoción, lo superamos sin problemas. Ahora, no sé yo.

    En mis últimas semanas profesionales en el mundillo periodístico, me tocó ocuparme de la medalla de oro de Alcoy a Camilo Sesto y en la rueda de prensa posterior, cerca ya de la medianoche, sólo formulé una pregunta: "Señor Blanes, ¿qué recuerdo tiene del Gallo Rojo?". (Por cierto, alguien se sorprendió de la deferencia a la persona en la pregunta...).

    La respuesta fue concisa y concluyente:

"Fue la mejor sala de fiestas de Europa". El cantante lo tenía muy claro y así lo expresó, por lo que de alguna manera coincidíamos en los recuerdos, al menos en lo que se refiere a la ambientación, por lo que a mi menda se refiere, porque el que sabía de salas de fiestas del mundo era él.

    Años más tarde, él ya fallecido y yo profesor, acabé en las aulas del IES Playa de San Juan, que en los tiempos del Gallo Rojo no existía ni en proyecto; de hecho, en toda su área solamente se había construido la torre París, situada justo al lado. Allí tuve una alumna de bachiller de origen colombiano, con la que compartí comentarios literarios sobre García Márquez -su madre es de un pueblo cercano al del escritor-, que me contó que cuando llegó a Alicante se sorprendió muchísimo al averiguar que Camilo Sesto era de esta tierra. "Llevaba toda la vida con Camilo Sesto en mi vida. Estaba convencida de que era colombiano..."

    En nuestra torre, para terminar, en aquella época teníamos como vecinos a los miembros de un grupo musical que alcanzó cierta notoriedad: Alma y el trío Segura...

jueves, 6 de noviembre de 2025

DE NICHOS A PRECIO DE PIRÁMIDE Y OTRAS GABELAS

No he podido estos días por menos que acordarme de una de las históricas historietas de Mortadelo y Filemón de Ibáñez, en la época dorada, como fue El cochecito leré, que empieza con una metáfora del coche, cuya invención está llena de ingenio, imaginación, descubrimentos, pero también de impuestos, tasas, obligaciones, multas... y así hasta diecinueve sinónimos más o menos precisos que significan pagar. Con las cinco letras finales, basta.

    Viene esto a cuento porque mi

Francisco Ibáñez / El cochecito leré
buzón exuda gabelas, obligaciones y otros impuestos municipales antiguos, recientes y novísimos, los cuales no dejan indiferente. Primero fue el IBI -en origen, la contribución-, después se segregó la tasa de basura y ahora también la de alcantarillado. Todo ello con variantes, en función del nivel de reciclaje, pero en cualquier caso con un desembolso creciente y disparado este año.

    He leído en algún periódico al hilo del tasazo de Alicante con la basura, cuando en Alcoi es exactamente el mismo importe... y nada se dice... Total que, volviendo al gran Ibáñez, pronto tendremos impuesto municipal al que tenga más de un ojo "por exceso de disfrute del paisaje". Este escritor/autor era normalmente muy crítico con las imposiciones tributarias.

    Normal que tras la rentrée escolar, con los pagos vacaciones, el IBI y demás tributos anexos, el consumo esté más que reluctante, porque al final todo recae en los mismos. Para colmo, en los últimos tiempos pasear por la ciudad se ha convertido en todo un reto porque los residuos orgánicos chuchunos andan por doquier, lo cual me lleva a la reflexión filosófica original auspiciada por Ibáñez y a demandarme si no optamos por lo fácil: castigar al de siempre.

    ¿A cuánto se pagaría la multita por dejar un residuo de tamaño elefántico en el Paseo Cervantes, en la Alameda, o en cualquier calle? Creo que todos agradeceríamos un poco de dedicación específica en este tema. Bueno, todos no: a los propietarios de los canes que incumplen la ordenanza vigente no les haría demasiada gracia, evidentemente.

    ¡Ah! Y el cementerio... Mejor no morirse porque no hay nichos y los pocos que hay se acaban de disparar de tarifa, como si fueran pirámides. Habrá que mirar los pueblos vecinos, como hacen las industrias y los comercios. ¡Igual nos sale a cuenta!


    

miércoles, 2 de agosto de 2023

L'ÀTILA, EL REI DELS AUTOBUSOS DE LA ALCOYANA

Ara fa a la ratlla d'un segle, La Alcoyana es va convertir en una de les empreses de transport de viatgers més importants d’Espanya. Havia començat a deixar de costat les diligències i havia comprat automòbils i autobusos -en aquell temps, denominats òmnibus-, que apropaven les ciutats i feien els viatges més confortables, encara que les nostres carreteres, fins molt recentment, han sigut de les més abruptes de la nació, per allò de les muntanyes.

    Fins al primer semestre de 1988,

Un vehicle Pegaso articulat com l'A-111111 en la plaça de Bous d'Alacant / Vectalia

l’empresa va tirar endavant de manera autònoma, encara que en aquell moment va ser subsumida per Auplasa, la societat alacantina que feia els serveis comarcals de la capital, per exemple a la Platja de Sant Joan, El Campello i Sant Vicent del Raspeig. Més tard, va passar a denominar-se grup Subús i actualment és Vectalia.

    D’història, no diré pràcticament res. Si algú està interessat en aprofundir-ne, ací té un esbós en la web del grup

https://movilidad.vectalia.es/empresas/alcoyana-2/

i si encara es desitja més informació, no cal més que acudir al llibre La Alcoyana. Más de 100 años de historia, editat per Vectalia en 2010 amb textos de Josep-Lluís Santonja i José María Perea i amb fotos de l’Arxiu municipal d’Alcoi.

            Avui va de sentiments, perquè tots tenim algun episodi de la nostra vida vinculat a La Alcoyana, d’una manera o d’una altra. Al Diario INFORMACION, durant sis anys les notícies i les fotos d’Alcoi viatjaven cap a Alacant en sobres que transportaven els busos. El fax va suposar el primer pas de la modernitat, completat més tard per l’enviament informàtic de les fotos. Això dels sobres, els meus alumnes contemporanis d'ESO de tretze a quinze anys no s’ho creuen; pensen que eixes coses passaven al paleolític inferior, no fa quatre dies.

            Jo tenia una altra història, particular, 

Autobús A-64 del mateix temps que l'A-710 / AMA
amb l’autobús matrícula A-710, que del paleolític no sé si ho era, però de l’era quaternària, segur que sí. Era el que feia la ruta Alcoi-Ibi-Tibi-Alacant i de 1977 a 1980 el vaig agafar sovint, perquè dilluns al matí arrancava a les set i vora les nou el deixava a les portes de la Universitat d’Alacant. Baldat és poc. Allò era... és difícil d’explicar. Si anava carregat, no podia pujar la costera de Tibi i el xòfer tocava el clàxon perquè baixaren els viatgers, normalment estudiants, i a més a més un dia ens va avançar un iaio amb una autèntica Mobylette dels anys cinquanta. Per descomptat que la carretereta antiga Ibi-Tibi-Sant Vicent era sinuosa com totes les del nostre territori. 

            Per cert, el dia que Auplasa va fer una roda de premsa per a presentar l’acord d’adquisició de La Alcoyana, vaig preguntar si el bus A-710 encara estava en servici, i el responsable -que supose seria Emilio Vázquez, però no ho puc certificar- em va contestar que no, que ja l’havien retirat... Pel to de la resposta, vaig pensar que feia poc d'aquest fet. Diria que aquell acte va ser al migdia del 31 de juliol del 88 i que ens van oferir als periodistes dinar en la mítica Venta del Pilar, amb Pepe Olcina, però era un mal dia per a una àgape com aquesta. Pensar que vaig dir que no hui fa certa pena.

            Al començament del 79, alguns

Una Alcoyana Pegaso en el Postiguet / Vectalia
dimecres tornava a Alcoi a primera hora de la vesprada, en el servei que pujava per Castalla-Onil-Ibi. Vaig acabar per adonar-me que als pobles de la Foia el transport s’omplia de dones embarassades. Al final em vaig assabentar que eixa tarda l’Hospital Verge dels Lliris d’Alcoi feia els controls a les prenyades d’aquest territori, per la qual cosa el bus era gairebé un servici sanitari amb algun polissó, com era el meu cas. Mentre jo hi vaig anar no va haver-hi cap incident, això significa, conclusió inesperada del procés... Imagine que el xòfer estaria preparat, per si de cas.

            El relat que m’ha conduït a aquest text me’l va contar uns mesos enrere el meu cap actual, és a dir, el director de l’IES Jorge Juan d’Alacant, Luis Martín, que, com jo, va estudiar a la UA, que utilitzava -com tots entre setmana- el servei metropolità de La Alcoyana des de la plaça de Bous. Molts ho recordareu perquè era aquell que tenia autobusos articulats, a fi de guanyar en capacitat. Doncs, un d’aquests vehicles era el que portava la matrícula A-111111, que jo havia completament oblidat, i que els estudiants van batejar com L’Àtila perquè era el rey de los unos... Una anècdota saborosíssima. No he trobat foto d’aquest bus, però Vectalia i La Alcoyana -que també fa el transport urbà de la nostra ciutat- n’han passat una altra d’un bus semblant, sinó del mateix model, amb matrícula de Madrid de l'època. Tota una curiositat.

            Segur que els qui llegiu les meues dissertacions, més o menys captivants, teniu en el cap algun episodi de la vostra vida vinculat a aquest servici, per la qual cosa La Alcoyana és molt més que una empresa o un servici de transports. És un depositari simbòlic de les coses que hem viscut!

sábado, 5 de febrero de 2022

A LA CAZA DE LAS MUJERES CIENTÍFICAS

El IES Jorge Juan, el primero que se creó en la provincia de Alicante en noviembre de 1845 ha puesto en marcha una campaña: "Se buscan científicas que estudiaron en el IES Jorge Juan", con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia el 11 de febrero.

Docentes del Jorge Juan en uno de los talleres / M. C.

El centro ha realizado un llamamiento vía Instagram a sus antiguas graduadas que o bien estudien una carrera técnica o bien tengan una profesión con estas características. Para ello, se ha realizado un vídeo por la comisión de Igualdad del centro, que está siendo distribuido a través de Instagram y también de la revista digital del IES.
El objetivo no es otro que "nos ayudes a inspirar a nuestras futuras científicas y que con tu ejemplo nuestras alumnas conozcan las carreras", señala el proyecto.
La noveldense Ana Martínez Cantó,
Programa del concierto
coordinadora de Biobanco ISABIAL (Instituto de Investigación sanitaria y biomédica de Alicante) ha protagonizado una jornada de divulgación científica para alumnos de 1º de ESO, explicando como trabajan en este banco de biodatos.
El viernes, dos alumnas del Conservatorio Superior de Música, Paula Serrano Alonso y Belén de la Sagra Lafuente, ofrecieron un concierto a la guitarra y el violoncelo, respectivamente, con obras de Nin i Falla.

Si puedes colaborar en la difusión con una publicación, te lo agradeceríamos.
Muchas gracias!

Aquí tenéis los enlaces a la revista digital del IES y a Instagram.


jueves, 30 de diciembre de 2021

LOS TERRIBLES SECRETOS DE LAS HADAS

 Las hadas no guardan secretos es el elocuente título que ha escogido Lola Mateo (alter ego de Lola Moreno*, alicantina de San Blas)

para su primera novela, un novelón de 542 páginas que se configura como una sucesión de argumentos dispares, enlazados por un sustrato común: todos tenemos secretos escondidos en el armario. Y cuando alguien los revela, empiezan los problemas, especialmente de autoconciencia, de revisión de episodios de nuestras vidas que pensábamos olvidados o enterrados para siempre y que de nuevo devoran nuestras noches con pesadillas de espanto.

El largo relato se estructura a partir de versiones de cuentos tradicionales, pero la autora huye de las versiones edulcoradas, aquellas de “las niñas quieren ser princesas”, y va al fondo, a los terrores ocultos, por lo que las historias adquieren una perspectiva adulta, en la línea de Stephen King: “un adulto es alguien que vive su vida moviéndose entre charcos de mierda intentando no salpicarse”. La creadora se vale de una despampanante psicòloga para la interpretación de los cuentos, de los aspectos negros y negativos.

La obra es una sinfonía

a múltiples voces, a modo de un concierto grosso, pero con la estructura de un
flashmob, anglicismo de moda que especifica cómo de un narrador o protagonista se pasa a dos, a tres, a cuatro… y así sucesivamente, hasta que se incorporan todos los personajes que aparecen en el relato. En muchos casos, se trata de secundarios que adquieren un inusitado protagonismo, hasta llegar a un clímax final donde la mayoría de los enigmas quedan resueltos, a través de voces distintas. Una marca característica de la obra.

La pluralidad de cuentos que se introducen y las explicaciones posteriores sobre la base literaria, en ocasiones a partir de los diferentes autores que los han relatado, como Grimm o Perrault, otorgan una gran vivacidad al relato y es, precisamente, en la variaciones de historias harto conocidas -El rey Midas, por citar una- donde se encuentra la verdadera esencia de la obra: Lola Moreno se convierte así en novelista a través de una sucesión de cuentos, que van perfilando el intríngulis de la historia. Sí, efectivamente, es una historia de misterio…

Como me ha ocurrido recientemente con otra publicación -Vi i veritat, de Natàlia Gisbert Abad- el hecho de conocer personalmente a la autora otorga una dimensión distinta a la lectura, que lleva a preguntarse contínuamente cuánto hay de personal en las afirmaciones que efectúan los protagonistas, sobre todo las femeninas. ¿Son vivencias, son lecturas, son intereses particulares? Imagino que habrá una suma de todo.

El lenguaje es vivo, ameno, aunque en un volumen inicial de tan considerable tamaño, se registran variaciones de ritmo en distintos planos que, en mi opinión, adquieren sus momentos de brillantez en las variaciones de los cuentos que aporta Lola, que en ningún momento oculta sus cartas y, de hecho, las muestra en la cita poética que abre el libro: “Yo no sé muchas cosas, es verdad./ Pero me han dormido con todos los cuentos… / Y sé todos los cuentos.” León Felipe.


* Lola Moreno es licenciada en Bellas Artes y lectora compulsiva.

Las hadas no guardan secretos. Platero Editorial, SL, colección Platero CollBooks.

Noviembre 2021


Mario Candela

Diciembre 2021


martes, 19 de mayo de 2020

Pilar Jordá, in memoriam

Aparte de contar batallitas,
Pilar Jordà, entre Sari y Luzdivina / Foto IES A. Sempere
en clase suelo utilizar los conocimientos que recibí; de hecho, a la inolvidable Dª Victoria Jordá, "la" de latín, la cito casi semanalmente, por causa de una máxima que he empleado toda mi vida: "si tienes dudas con una palabra, escríbela; si sigues dudando, busca un sinónimo". Mi añorado colega Vicente Valls también la recordaba... especialmente por los "ceros" que solía cosechar: una historia que contaba con muy buen humor.

Eran los tiempos del "instituto", el único de Alcoy. Ana todavía conoció la sede en la Escuela Industrial o de Peritos como se llamaba en aquella época, pero yo llegué directamente al Padre Vitòria. A muchos profesores no los he vuelto a ver, pero con otros mantenía cierto contacto, como con D. José Luis Colomer, que más tarde sería el director, o con Dª. Pilar Jordá, sorprendente y lamentablemente desaparecida estos días.
Pilar Jordá era profesora del área de Humanidades y más tarde catedrática de Inglés en el IES Andreu Sempere, una persona encantadora que vivía en San Nicolás y, en consecuencia, coincidíamos a menudo en mi antigua vida de periodista; además, era mi "informante" del día día de su amiga de toda la vida, Sor María Elisa Verdú, nuestra misionera/sanitaria en Mozambique, adonde iba de manera pràcticamente anual. El exalcalde D. Jorge Sedano rememoraba con pesar hace unos minutos un viaje conjunto que realizaron años atrás a tierras africanas.
Pero si recuerdo a Pilar es por una circunstancia muy especial. A finales de febrero del 82 -sí, el año del "glorioso" mundial de fútbol- fui enviado al instituto Jaume II de Alicante a hacer las pràcticas del CAP; era un centro de nueva creación y fui a pie desde la Goteta, donde vivía. Una vez allí, me encontré perdido como un mono en la juguetería de un centro comercial: no sabía nada de institutos, ni de clases, ni de nada... Estaba en quinto de carrera de Filología Hispánica en la UA y tocaba. Entonces, ¡oh, milagro! llegué a la sala de profesores, eché un vistazo general y me encontré con la sonrisa de Pilar Jordá, que trabajaba allí.
Confieso que su presencia me ayudó a sobrellevar la experiencia de ser por unos días profesor de latín -en realidad, di clases de historia de Roma, de la parte de los siete reyes y la república- a estudiantes de BUP. Por cierto, la primera clase en que entré eran 30 chicas; sorpredido, pregunté: "¿Las clases no son mixtas ahora?". "Sí", me contestaron, "pero ningún chico ha cogido latín..."
En aquel momento no podía saberlo, pero 36 años después repetiría la entrada en un instituto, en este caso el de Val d'Aran, dando gracias cada día de haber cursado el CAP en su momento.
Pilar, hasta siempre. Un beso.